-Este poema no fue escrito por mi, es un poema que me gusta tanto que lo pongo en mi blog para q puedan disfrutarlo:
Yo he pecado... y he aprendido a no arrepentirme por arrepentirme nomás.
Con el tiempo aprendí a blasfemar, a maldecir y a putear lisa y llanamente a Dios y todo su séquito de alcahuetes en la misma proporción en que me he cagado en el Diablo y todos sus fuegos,
Soy culpable de no sentir demasiado temor como para tenerles miedo y soy culpable de pensar en voz alta, cuando se recomienda el silencio.
Aquel cáliz que no debía tocar, se desparramo en mi mesa y brinde hasta el hartazgo y hasta el fin del vino; he abusado de mi suerte sin medir las consecuencias, condenando a una pasantía infernal o un celestial aburrimiento a mi pobre alma.
Negué conocer a Dios más de tres veces y me he sorprendido de la sorpresa de su nombre en mis labios; he sido contradictorio y sigo siéndolo, no hay pronóstico que delate algún cambio en mis tormentas
La túnica de penitente no era de mi talle y me condeno a cierta incapacidad para autoflagelarme quizás por eso prefiera los golpes del camino al sadismo ciego del que se pega por pegarse.
Yo he sido cruel, he lastimado a todos los que me quieren y a los que me querían y ya no me quieren mas.
Sin darme cuenta provoque naufragios, sin saberlo volqué los mares, sin querer fui queriendo y termine revolcado con amores desmedidos, con rengueras desconocidas.
Del amor abuse hasta que me dio el cuerpo y he dicho todas las mentiras que querían escuchar, he sido infiel a mis amores y a mí mismo, termine cansándome de ser títere del aplauso. Fui, y soy a veces, una mala copia de mí mismo...
Hice locuras y pagué con gusto las consecuencias; he mantenido vivo el recuerdo que cada caída, recuerdo cada frío que me abrigo y cada cama por la que pase y por suerte olvide algunas direcciones y algún que otro rostro inconveniente
Tengo buena memoria aunque a veces sea pecado, pero me olvido demasiado a menudo de los mandamientos
De los pecados capitales me falta cometer alguno por falta de coraje o falta de tiempo, he sido lujurioso, violento, he deseado con descaro a la mujer de mi prójimo, he usado tu nombre en falso y he matado de la forma más cruel... mirando al costado... dejando morir.
Veo a Dios, lejano, con toda su perfecta perfección, y me aburro de los discursos grises, donde soy eterno deudor de una deuda impagable, miro al Diablo y solo veo un espejo.
Mi culpa la confesé una vez en una iglesia y mil veces en un bar, será de ahí que me quedo ese gusto a elegir a otros culpables como aliados, sinceramente no puedo pedir perdón sin ver un rostro, adivinando muecas mudas, tirando palabras nada más.
Soy egoísta, he renegado de mis tiempos y me aferre como loco a lo superficial y termine en lo profundo descubriendo que para la estupidez no hay medida, ni remedio. ,ni escape seguro
He visto guerras, la muerte me llevo amigos que tomaron ese atajo, y sin querer termine dudando de mi propia inmortalidad, la eternidad pasó a ser un territorio lejano y ajeno.
De la vida no se nada, pero aprendí que aquel que dice que el dolor hace crecer, es porque le ha dolido poco,... se apenas que el dolor hace doler, y crecer se crece porque no hay otra forma de seguir, solo por eso.
He violado todas mis promesas, he profesado extraños cultos, he venerado ídolos... he sido humano
En esta gran olla mezcle condimentos, busque sabores desconocidos y perfume todas las carnes con aromas insolentes, con aires venenosos, escapando de las recomendaciones y de lo correcto
En este horno aprendí lo poco que sé de la paciencia... y esquivando mi torpeza me convertí en delicado gourmett de mis miserias, en fino apostador, en aprendiz de suicida. , en tenaz recordador de olvidos
He sido vagabundo, he buscado limites, me he probado, he chocado esa pared de frente hasta el limite de la resistencia, he sido muy duro, aunque mi dureza nunca le saque dolor al golpe
De la cruz que llevo no conozco la madera, he sido hereje, envidioso, asaltante... me alimente de sueños y fui mi propio caníbal... no deje rastros ni desperdicios, pero nunca pude ocultar ni el hambre, ni la indigestión
Pienso que no existen injusticias ajenas y a veces me asfixia ver lo que veo... hay cosas que no puedo entender y otras que no quiero, no sufro de fundamentalismos, ni los entiendo, apenas califico para ser víctima de ellos.
No creo en adivinos, sospecho de las predicciones y del Apocalipsis... me da menos trabajo creer en milagros que creer en santos, sé que hay maldiciones, sé que hay brujas y confío en ese extraño equilibrio que aparenta este caos.
Cuando llegue el final, imagino que no seré tan bueno para entrar al cielo, ni tan malo para condenarme... y a esa altura y pensando como pienso, sospecharía si Dios y el Diablo se disputan mi alma
Yo he pecado... y he aprendido a no arrepentirme por arrepentirme nomás.
Con el tiempo aprendí a blasfemar, a maldecir y a putear lisa y llanamente a Dios y todo su séquito de alcahuetes en la misma proporción en que me he cagado en el Diablo y todos sus fuegos,
Soy culpable de no sentir demasiado temor como para tenerles miedo y soy culpable de pensar en voz alta, cuando se recomienda el silencio.
Aquel cáliz que no debía tocar, se desparramo en mi mesa y brinde hasta el hartazgo y hasta el fin del vino; he abusado de mi suerte sin medir las consecuencias, condenando a una pasantía infernal o un celestial aburrimiento a mi pobre alma.
Negué conocer a Dios más de tres veces y me he sorprendido de la sorpresa de su nombre en mis labios; he sido contradictorio y sigo siéndolo, no hay pronóstico que delate algún cambio en mis tormentas
La túnica de penitente no era de mi talle y me condeno a cierta incapacidad para autoflagelarme quizás por eso prefiera los golpes del camino al sadismo ciego del que se pega por pegarse.
Yo he sido cruel, he lastimado a todos los que me quieren y a los que me querían y ya no me quieren mas.
Sin darme cuenta provoque naufragios, sin saberlo volqué los mares, sin querer fui queriendo y termine revolcado con amores desmedidos, con rengueras desconocidas.
Del amor abuse hasta que me dio el cuerpo y he dicho todas las mentiras que querían escuchar, he sido infiel a mis amores y a mí mismo, termine cansándome de ser títere del aplauso. Fui, y soy a veces, una mala copia de mí mismo...
Hice locuras y pagué con gusto las consecuencias; he mantenido vivo el recuerdo que cada caída, recuerdo cada frío que me abrigo y cada cama por la que pase y por suerte olvide algunas direcciones y algún que otro rostro inconveniente
Tengo buena memoria aunque a veces sea pecado, pero me olvido demasiado a menudo de los mandamientos
De los pecados capitales me falta cometer alguno por falta de coraje o falta de tiempo, he sido lujurioso, violento, he deseado con descaro a la mujer de mi prójimo, he usado tu nombre en falso y he matado de la forma más cruel... mirando al costado... dejando morir.
Veo a Dios, lejano, con toda su perfecta perfección, y me aburro de los discursos grises, donde soy eterno deudor de una deuda impagable, miro al Diablo y solo veo un espejo.
Mi culpa la confesé una vez en una iglesia y mil veces en un bar, será de ahí que me quedo ese gusto a elegir a otros culpables como aliados, sinceramente no puedo pedir perdón sin ver un rostro, adivinando muecas mudas, tirando palabras nada más.
Soy egoísta, he renegado de mis tiempos y me aferre como loco a lo superficial y termine en lo profundo descubriendo que para la estupidez no hay medida, ni remedio. ,ni escape seguro
He visto guerras, la muerte me llevo amigos que tomaron ese atajo, y sin querer termine dudando de mi propia inmortalidad, la eternidad pasó a ser un territorio lejano y ajeno.
De la vida no se nada, pero aprendí que aquel que dice que el dolor hace crecer, es porque le ha dolido poco,... se apenas que el dolor hace doler, y crecer se crece porque no hay otra forma de seguir, solo por eso.
He violado todas mis promesas, he profesado extraños cultos, he venerado ídolos... he sido humano
En esta gran olla mezcle condimentos, busque sabores desconocidos y perfume todas las carnes con aromas insolentes, con aires venenosos, escapando de las recomendaciones y de lo correcto
En este horno aprendí lo poco que sé de la paciencia... y esquivando mi torpeza me convertí en delicado gourmett de mis miserias, en fino apostador, en aprendiz de suicida. , en tenaz recordador de olvidos
He sido vagabundo, he buscado limites, me he probado, he chocado esa pared de frente hasta el limite de la resistencia, he sido muy duro, aunque mi dureza nunca le saque dolor al golpe
De la cruz que llevo no conozco la madera, he sido hereje, envidioso, asaltante... me alimente de sueños y fui mi propio caníbal... no deje rastros ni desperdicios, pero nunca pude ocultar ni el hambre, ni la indigestión
Pienso que no existen injusticias ajenas y a veces me asfixia ver lo que veo... hay cosas que no puedo entender y otras que no quiero, no sufro de fundamentalismos, ni los entiendo, apenas califico para ser víctima de ellos.
No creo en adivinos, sospecho de las predicciones y del Apocalipsis... me da menos trabajo creer en milagros que creer en santos, sé que hay maldiciones, sé que hay brujas y confío en ese extraño equilibrio que aparenta este caos.
Cuando llegue el final, imagino que no seré tan bueno para entrar al cielo, ni tan malo para condenarme... y a esa altura y pensando como pienso, sospecharía si Dios y el Diablo se disputan mi alma





